Un director de comunicación dedicado a tu despacho

La mayoría de los despachos no tienen a nadie que se ocupe de su comunicación de forma estratégica y continuada. Yo cubro ese hueco: con criterio propio, conocimiento del sector y un compromiso real con cada cliente. Sin intermediarios. Cuenta con la figura del director de comunicación con la flexibilidad que necesita un despacho moderno.

Presencia estratégica en medios

Cuando un periodista busca una voz experta en derecho laboral, mercantil o regulatorio, ¿llama a tus socios o a los de la competencia? La presencia en medios no sucede sola. Hay que construirla con criterio, mantenerla con constancia y anticiparse a la actualidad antes de que lo haga otro.

Gestiono la relación con los medios especializados, económicos y generalistas que lee tu mercado. No se trata de enviar notas de prensa a una base de datos, sino de llamar a los periodistas adecuados, en el momento oportuno y con el mensaje correcto.

Contenido y posicionamiento

El conocimiento de tus socios tiene valor más allá del cliente. Artículos de opinión, entrevistas, presencia en debates sectoriales y una estrategia de LinkedIn activa construyen reputación, generan negocio y posicionan a tu despacho como referente en su área.

Me encargo de todo el proceso: la identificación de temas, la redacción, la publicación y la difusión. Tus socios firman y ejercen. Yo construyo su visibilidad.

Reputación y crisis

La reputación se construye despacio y puede dañarse rápido. Una información mal gestionada, una declaración fuera de contexto o una crisis inesperada pueden poner en riesgo lo que tu despacho ha tardado años en construir.

Cuando surge una situación delicada, el tiempo vale más que cualquier argumento. Actúo con determinación y rapidez para proteger tu imagen, gestionar los mensajes con criterio y minimizar el impacto reputacional.